EL INTERNACIONALISMO ES UNA NECESIDAD ESTRATÉGICA
Fortalecer la CGI
(Voz Rebelde Nº 6, Setiembre-Octubre 2009) -
“14.- El Congreso debe publicar, de cara a una vinculación permanente y de una dirección metódica del movimiento, un órgano de lucha común, como centro de la Internacional Comunista, subordinando los intereses del movimiento de cada país a los intereses comunes de la revolución a escala internacional. Las formas concretas de la organización, de la representación, etc., serán elaboradas por el Congreso.
15.- El Congreso deberá adoptar el nombre de Primer Congreso de la Internacional Comunista, convirtiéndose los diferentes partidos en sus secciones”.
(Primer congreso de la tercera internacional, 1919)

Desde los primeros encuentros, la coordinadora se planteó forjar una herramienta que reúna las condiciones para enfrentar al imperialismo, como un solo puño, en América. Si bien estamos lejos de culminar esa construcción, como revolucionarios debemos plantearnos este horizonte, sobre todo quienes comulgamos con la doctrina de Marx, Lenin y el Che, que jamás consideraron la revolución como un proceso hermético, meramente nacional. Fue así como se forjaron las organizaciones internacionales del proletariado. Esto implica no solo la coordinación, sino la elaboración de una táctica común, la homogenización ideológica y desandar el camino hacia una organización única que posibilite hasta la distribución de los cuadros, de acuerdo a las exigencias del proceso. “La emancipación del trabajo no es un problema nacional o local, sino un problema social que comprende a todos los países en los que existe la sociedad moderna y necesita para su solución el concurso teórico y práctico de los países más avanzados” (Estatutos de la A.I.T, Octubre de 1864).
No solo sostenemos la imperiosa necesidad de la organización de un partido continental, sino también tenemos la convicción de que si no logramos el triunfo de la revolución socialista también en los países de mayor desarrollo en América (Brasil, Méjico y Argentina) el retroceso hacia el capitalismo es casi inevitable.
Por otra parte la organización, como dijimos, debe superar no solo la instancia de coordinación, sino también aportar a crear una referencia política para los marxistas del continente. Esto será posible si nos planteamos firmemente sostener una política independiente del movimiento de masas, (que no se interprete como abandonar el movimiento de masas) que señale las tareas del momento que no pueden ser abordadas por las organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles, que su centro pase por la disputa política. La raíz de esta necesidad se encuentra en la realidad de que en seno de las masas no hay un solo, homogéneo avanzado, nivel de conciencia. Por eso las tareas y la actividad política  de los revolucionarios y principalmente de los comunistas, no deben limitarse a los niveles de conciencia y formas de lucha alcanzados por las clases oprimidas, sino partir de ahí para mostrar el camino hacia formas más complejas de lucha y grados más elevados de conciencia ya que las masas por si solas no pueden romper la hegemonía ideológica de las clases dominantes.
“El partido político puede agrupar tan sólo a una minoría de la clase, puesto que los obreros verdaderamente conscientes en toda sociedad capitalista no constituyen sino una minoría de todos los obreros. Por eso nos vemos precisados a reconocer que sólo esta minoría consciente puede dirigir a las grandes masas obreras y llevarlas tras de sí.” (Lenin, II congreso de la IC, el papel del partido comunista, Agosto de 1920)

El 5 y 6 de setiembre se realizará en la Argentina una nueva reunión de la CGI con el fin de continuar fortaleciendo y desarrollando esta herramienta política para concretar en la práctica el internacionalismo del que el Che Guevara, con su diáfano ejemplo, es uno de sus más nítidos inspiradores.