|
LA LUCHA INTERBURGUESA SE
PROFUNDIZA Y LA RESISTENCIA POPULAR CRECE
(Análisis de coyuntura noviembre 2009) |
(5 de noviembre de 2009) -
Mucho
se habla de la fortaleza del gobierno y de como recuperó la iniciativa
política a pesar de los resultados del 28 de Junio. Primero
fue
la ley de los “súperpoderes”, luego la de radiodifusión, más tarde la
de presupuesto y ahora con la de la reforma política. En
medio,
la “creación” de 100 mil puestos de trabajos (cooperativas) y un DNU
“universalizando” el salario familiar.En todas ellas, pero más en alguna que otra, el “triunfo” en el Parlamento le sirvió para dividír más y más a la oposición, o mejor, mostrar las profundas discrepancias que animan a ésta. El acompañamiento del Partido Socialista a la ley de medios fue un golpe importante a esa oposición, porque mostró que el antikirchnerismo no sólo que no es una masa homogénea sino que tampoco predominan en él aquellos que se identifican claramente con una salida fascista. Además, ese “triunfo” parlamentario sólo fue posible por la incorporación de la centroizquierda a dichos proyectos, para lo cual el kircherismo debió resignar parte de su política y radicalizar su discurso de los primeros tiempos. Esa debilidad política y las ansias de retener el gobierno en el 2011 lo arrinconan en esa compleja y cruzada política: por un lado, a alinearse con lo requerido por el stablishment, como ser volver al FMI, y por otro, abrirse a (o permitir) medidas que chocan con sectores importantes del poder. Dos conflictos señalan, mejor que nada, esta situación. El de Kraft y el tractorazo de los autoconvocados del campo. En la ex Terrabusi, la santa alianza empresa/burocracia/estado no pudo infligir la derrota que buscaban al movimiento obrero ni imponer todas sus condiciones. No calcularon ni la resistencia y solidaridad popular que se desató en torno a la lucha ni tampoco que el gobierno no estaba en condiciones de acompañar a la burguesía a fondo en esa arremetida. El tractorazo anunciado para el 6 de Noviembre (pero aparentemente frenado hasta el 10 de diciembre) mostró tanto a la “oposición” como al gobierno tratando de impedirlo. Carrió anunciando apocalípticas consecuencias, la Mesa de Enlace reclamando respetar los carriles institucionales y el gobierno acercando -a través del mismísimo Guillermo Moreno- cuantas ventajas impositivas y créditos puede prometer. ![]() Plenario burgués: en ese marco no fue casualidad que el coloquio de IDEA -realizado la última semana de Octubre en Mar del Plata- mostrara como principal tema de preocupación de la clase capitalista el “enrarecido” clima social y político que dificulta “y crea un clima hostil para los negocios”. Esto llevó a que un grupo de “empresarios de primera línea se autoconvocaran” (La Nación 30/10) para presentar sus inquietudes al Ministro De Vido. ¿Quienes fueron esos empresarios? Esquenazi (YPF), Pagani (Arcor), Cirigliano (Grupo Plaza), Aldo Roggio (grupo Roggio), A. Macfarlane (Edenor), Jorge Brito (Basnco Macro), Betnaza (Techint) y Miguel Acevedo (Aceitera Deheza). El noveno, Federico Nicholson (Ing. Ledesma), decidió no ir después de la explosión de disgusto de Héctor Mendez, Presidente de la UIA, por haber sido excluído del encuentro; motivo por el cual puso su renuncia a disposición de la central fabril (otra muestra de los vientos que cruzan a la burguesía). De Vido “tranquilizó” a los dueños del país diciendoles que “no se preocuparan, que las cosas se tranquilizarían en adelante, y que toda la sobreactuación gubernamental era a los efectos de que Kirchner obtuviera las leyes que consideraba claves en el Congreso". (La Nación 30/10) Clima enrarecido: más allá de las palabras de De Vido, lo cierto es que desde hace por lo menos un mes se huele “en el aire” un clima 2001. A ello contribuyen la caída en las condiciones de vida de amplios sectores de la clase trabajadora y de la pequeña burguesía, como la crisis política que relatamos y que avanza más rápida que la crisis económica. La campaña desatada por los sectores más conservadores de las clases dominantes acusando a los movimientos sociales y pueblos originarios de estar armados busca crear ese clima a la vez que es parte de un plan desestabilizador del actual gobierno y de búsqueda de controlar y regimentar la enorme cantidad de luchas que sacuden al país. Es la continuación de lo que Grondona anunciara hace mes y medio desde su columna de los domingos, en el sentido de que el problema ya no era el kirchnerismo, sino la transición, por lo que le señalaba la linea a seguir a la oposición. En esa columna la pluma militar arrancaba planteando que no se podía esperar al 2011 para cambiar la política. Que como hoy no hay condiciones para un golpe militar “se debía buscar otro atajo, el atajo constitucional”, y que esa era la tarea de la oposición, encontrar ese atajo. El gobierno también contribuye a crear ese clima enrarecido abrazándose a Milagro Sala, posponiendo en un momento la reunión con la embajadora yanky, etc, buscando de esa manera presentarse ante el conjunto de la clase capitalista como la única garantía de control del caos. Como si la burguesía no tuviera ya problemas con la crisis internacional, no aparece aún quien pueda convertirse en el jefe de la cruzada antikirchnerista (demasiados candidatos pero ninguno con un peso determinante) además de que tampoco han alcanzado consenso en torno a las medidas económicas a aplicar de aquí en más. La aparición de Duhalde como posible jefe del anti kirchnerismo es la novedad que recorrió el coloquio de IDEA, sobre todo porque concitó el apoyo del grueso de los allí presentes. Los hombres de negocios ya perdieron la fe en Reutemann, como en Macri, Solá o De Narvaéz, pues no ven en ninguno de ellos vocación -y fuerza- como para plantarse ante Kirchner; aunque no ven con buenos ojos “una pelea entre dos hombres derrotados” y con muy poco consenso social (La Nación 1/11). La reforma política impulsada por el gobierno con internas abiertas y simultáneas y un piso de votos apunta a forjar un nuevo Pacto de Olivos, que establezca un bipartidismo para obligar a todos a jugar dentro de los marcos de los partidos mayoritarios, con lo que el kirchnerismo cree asegurarse la gobernabilidad y la candidatura del 2011. Un dato a tener en cuenta es que parece que las clases medias comienzan a alejarse de las propuestas más represivas y a ser “ganadas” por políticas de inclusión social. En este sentido las declaraciones de los afectados por la ola de atracos a countries, como un par de movilizaciones de docentes, padres y alumnos del Bajo Flores reclamando por el mismo tema, y una asamblea popular en el barrio de Flores, parecen estar señalando este giro político en la pequeña burguesía, en consonancia con los resultados de la última elección en Capital Federal. En la movilización del Bajo Flores la consigna coreada fue “no queremos más asaltos/ no queremos represión/ queremos seguridad/ con trabajo y con inclusión”. ![]() En el campo de los trabajadores y el pueblo la cantidad de luchas es tan inmensa como silenciada. En eso acuerdan tanto los Kirchner como Clarín y todos los monopolios (des)informativos. La de Kraff fue la más conocida, pero están los estatales, los docentes, los de subtes, los médicos en Tucumán, el masivo Encuentro de la Mujer ultimo. Y la heroica lucha de los trabajadores de la carne de Concepción del Uruguay (que informamos aparte). Están también los pueblos originarios de la Patagonia y del Valle Calchaquí, donde acaban de asesinar al líder de dicha Resistencia, la lucha de los desocupados, etc. El país está regado de luchas por mejorar las condiciones de vida o por acceder a condiciones de vida digna. En ese marco se desarrolló la jornada de ayuno de la CPL (Central Popular de Lucha) frente al Congreso los días 28 al 30 de setiembre dando inicio a la Campaña “Para acabar con la pobreza hay que acabar con los privilegios”. En ese marco se encuentra también la convocatoria de los compañeros de Zanón y otros gremios. Y es en el que se desarrollará la próxima Constituyente Social. Un marco que señala la búsqueda de sectores importantes de nuestra clase de una salida política propia, potenciada por la actual crisis. Que ello pueda concretarse depende casi absolutamente de la vanguardia revolucionaria. De su decisión de alumbrar una salida por fuera de los marcos del sistema y de soldarse con las más amplias masas. Las condiciones objetivas están más que maduras; pero si algo conspira es justamente el poderoso influjo del economicismo en esa vanguardia obrera y popular Las perspectivas indican la real posibilidad de importantes choques de clases en el futuro immediato, al calor de la propia crisis política de la burguesía. Los permanentes tropezones de Macri son parte de esa lucha sorda que no puede ser parada por ninguna buena intención porque responde a potentes fuerzas económicas y sociales imposibles de conciliar. El planteo destituyente de los sectores más reaccionarios y la campaña puesta en marcha exigirá de los sectores revolucionarios una claridad y flexibilidad política importante para no quedar preso de una u otra fracción de la burguesía por un lado, pero también para no anclar en el mero consignismo viéndola pasar. Por ello adquiere enorme importancia batallar por el desarrollo de la CPL como en el fortalecimiento de nuestro FAR y de todo organismo de masas donde militemos. Es cardinal el debate fraterno con todos aquellos sectores interesados realmente en construír una salida independiente para nuestra clase, como también tejer alianzas o frentes con sectores del populismo y del nacionalismo revolucionario. Los días por venir debemos estar más atentos que nunca, pues cualquier hecho -por insignificante que parezca- puede ser el detonente de una crisis institucional abierta. |