La situación de Aerolíneas Argentinas demuestra que las privatizaciones son una estafa y un fracaso.
(1 de setiembre de 2008) - El vaciamiento de Aerolíneas Argentinas vuelve a demostrar una vez más que la iniciativa privada, esa que en contra de todas las evidencias la Presidenta Cristina Kirchner dice preferir, es incompatible con el bien común.
La empresa fue vaciada alevosamente. De 69 aviones, 34 están parados. Tiene una deuda de 2774 millones de pesos, que podría incrementarse en otros 900 millones de pesos más. El Estado alquila aviones que Marsans (grupo español que hasta ahora es dueño de A.A.) usa en otras empresas aéreas que posee. No están claros los balances ni el estado contable de la compañia, que el Estado jamás controló.
En medio de este caos insostenible, donde se cancelan rutas y se sobrevenden pasajes, el gobierno se vio obligado a promover la reestatización de la compañía pero, según declaró Cristina K, con el objetivo de reprivatizarla y habiendo acordado con Marsans (el grupo de delincuentes españoles que vació la empresa) que el Estado se haga cargo de la millonaria deuda.
En el Congreso hubo algunas modificaciones en el proyecto de ley de reestatización que al mismo tiempo que molestan al kirchnerismo demuestran la hipocrecía de los legisladores ya que no modificaron lo fundamental, que es anular el acta-acuerdo firmada por el estafador Jaime con los estafadores de Marsans. Esto permitirá nuevos pleitos que dilatarán la situación y facilitará que los estafadores sigan timando al Estado.
Desde el FAR decimos:
-EXPROPIACIÓN SIN PAGO ALGUNO.
-ESTATIZACIÓN CON CONTROL DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO.
-CÁRCEL A LOS DELINCUENTES COMO JAIME Y LOS DEL GRUPO MARSANS.
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