(Voz
Rebelde Nº 6, setiembre-octubre 2009) - Como bien señala Raúl
Dellatorre (Pág. 12 del 13/08) “….las reservas de gas se dilapidaron en
exportaciones que fueron pura (y astronómicas, agregamos nosotros)
ganancias de las empresas privatizadas, mientras el país se hacía cada
vez más dependiente” (del gas boliviano). Una consecuencia lógica
del modelos de los 90 y mantenido aún hoy por un gobierno
autoproclamado progresista que permite y permitió que las
transnacionales sacaran todo el petróleo y el gas, hasta secar los
pozos, sin invertir un peso en nuevas perforaciones, tal cual era su
obligación contractual. Esta política le costó (hasta el día de
hoy) al pueblo argentino, 17 mil millones de pesos en subsidios a esas
transnacionales. Dellatorre, con su visión de estar ante un gobierno
progresista, llama a esto “imprevisión” gubernamental, cuando el
verdadero nombre es entrega y corrupción, pues nada de esto se podría
hacer sin la participación de funcionarios de primerísima línea en el
negocio a costa de Juan Pueblo. |