NUMEROSOS HOMENAJES A MARULANDA EN EL PRIMER ANIVERSARIO DE SU DESAPARICIÓN FÍSICA

(7 de abril de 2008) - Entre el 26 de marzo (día del primer aniversario del fallecimiento de Manuel Marulanda Vélez) y el 3 de abril últimos se realizaron, en diversos lugares de nuestro país, varios actos de homenaje al histórico comandante y fundador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Organizados por nuestro FAR, Movimiento de Izquierda Revolucionaria y Reconstrucción Guevarista, bajo el título "debate y perspectivas de la lucha de clases en América Latina" se proyectó el video "50 años de Monte", donde está registrado el testimonio de Manuel Marulanda en distintos momentos de su vida y en distintas etapas de su trayecto revolucionario.
Al finalizar la proyección del audiovisual, intervinieron los compañeros de las organizaciones convocantes y luego se abrió el debate con los asistentes.
Desde el FAR estamos orgullosos de haber honrado la memoria de quien se mantuvo consecuente a lo largo de toda su vida luchando irreductiblemente por la conquista del Poder para construir el Comunismo. La actual realidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, que combaten sin cesar contra el Estado lacayo de Colombia, instrumento del imperialismo, es la más clara demostración de la justicia de su resistencia y de la perduralibidad de su obra.

¡GLORIA ETERNA AL COMANDANTE MANUEL MARULANDA VÉLEZ!
¡VIVAN LAS FARC-EP Y DEMÁS ORGANIZACIONES REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA!
¡VIVA EL PROLETARIADO INTERNACIONAL!
¡VIVA LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

A continuación citamos extractos del libro publicado en 1973, "Cuadernos de Campaña", donde Manuel Marulanda Vélez relata el nacimiento y desarrollo de las FARC-EP:

"Algunas reflexiones
Saltamos a 1.964. En mayo de este año, previa una gigantesca campaña de la prensa reaccionaria contra la imagen de 'república independiente' creada por el Pentágono norteamericano para descalificar las regiones campesinas donde los campesinos desarrollaban una vida independiente de la influencia de los partidos tradicionales, la represión oficial inicia una nueva etapa guerrillera.
El primer blanco de esta guerra civil no declarada fue Marquetalia y luego extendida a otros lugares como Ríochiquito, El Pato, Guayabero, etc. Contra Marquetalia los mandos militares lanzaron una fuerza combinada de cerca de 16 mil hombres. Participó la aviación, artillería, infantería, ingenieros y se estrenaron los 'novísimos' métodos de lucha antiguerrillas. Nuestros combatientes que comparados con la monstruosa maquinaria que enfrentaron exitosamente parecían una partícula, combatieron y siguen combatiendo con una eficacia estimulante. Hay para ello, naturalmente, causas determinantes entre las que podemos señalar:
• Aprovechamos la valiosa experiencia acumulada en largos años de trajinar con esta forma de lucha.
• El núcleo fundamental de comandantes lo constituyen hombres que desde 1.949 manejan diversas y complejas situaciones de guerra de guerrillas enfrentadas siempre a un enemigo más poderoso en hombres, equipo bélico y técnica.
• Recibimos la más amplia solidaridad de diferentes vertientes del movimiento revolucionario. Solidaridad cuyas formas fundamentales de expresión es material, en la misma lucha de masas en todas partes y a diferentes niveles; moral, en el compartimiento que hacen muchos hombres y mujeres y muchas organizaciones de los ideales que defienden los guerrilleros; económica, en los aportes concretos de las masas a la lucha de los combatientes armados.
• Luchamos con la razón de nuestro lado. Primero, porque las guerrillas nuestras no surgieron sino como respuesta a una agresión contra los campesinos y luego, porque la causa que defendemos es la causa de los explotados y nuestras banderas de lucha nunca se plantean aisladamente de las necesidades fundamentales de los campesinos y de los obreros. Somos parte de los combatientes por la liberación nacional de nuestra patria.
• Nos guiamos por una ideología revolucionaria y nuestro faro político lo constituye la teoría del socialismo científico que, plasmamos en la práctica de la actividad comunista.
Es la razón por la cual cuándo llegamos a Ríochiquito, después de una campaña inicial de resistencia al enemigo mediante lo cual deseábamos fijar en la conciencia del pueblo colombiano la justeza de nuestra lucha, encontramos la más amplia solidaridad. Gracias a ella, que estaba en nuestra retaguardia inmediata, y a la solidaridad nacional logramos desplegar una guerra de guerrillas fluida, incisiva y de alto rendimiento, Por bastante tiempo seguíamos viviendo y combatiendo allí mismo donde se encontraba el enemigo dándole la impresión, por nuestro absoluto dominio del terreno, de que lo incursionábamos desde otras zonas. Los mandos militares colombianos aún no saben exactamente cuando dejamos Marquetalia como epicentro de nuestras operaciones. Y cuando la abandonamos por algún tiempo ello no fue, como lo creyeron un francés aprendiz de guerrillero y sus seguidores, por incapacidad o forzados por las circunstancias sino porque tal movimiento formaba parte del ajedrez de nuestras operaciones militares. Por tal dominio de nuestra táctica es que tanto amigos como enemigos se han equivocado muchas veces al hacer sus apreciaciones acerca de nuestra lucha”. (...)
“Algunas otras consideraciones, como las siguientes, ayudarán a nuestros amigos a comprender muchas de las razones por las cuales afirmamos que las fuerzas militares colombianas han perdido todo su tiempo al tratar de liquidar nuestro sistema de guerrillas por el camino de su llamada guerra contraguerrillera.(...)
“Al presentarse la agresión a Marquetalia, por ejemplo, creamos una sola Dirección. Constituimos un nuevo tipo de Estado Mayor como suprema autoridad política y militar, cuidando de qué el militarismo no absorbiera todo. Establecimos la estructura militar qué corresponde a una lucha extraordinariamente móvil y ajustamos la táctica a las necesidades de esa necesaria movilidad. Los destacamentos y agrupaciones guerrilleras se desplazan en el terreno con la misma versatilidad que una guerrilla minúscula. Si lo necesitamos, establecemos por el tiempo indispensable comandos fijos. La disciplina no se impone sino que se hace surgir en el combatiente conscientemente como una necesidad de la lucha. El régimen cuartelario al estilo de los cuerpos de tropa del Ejército burgués, ya son recuerdos de los primeros días de la guerrilla. Sin embargo nuestra estructura militar se guía por principios militares revolucionarios conscientes ajustados a nuestro tipo de guerrillas. Mantenemos una actitud crítica y autocrítica ante nuestros propios errores políticos y militares, mientras nos guiamos por una conducta profundamente. respetuosa en nuestro trato con las masas y hacia sus intereses. Levantamos y defendemos las reivindicaciones inmediatas y fundamentales de la masa que por razones de nuestra actividad están, como nosotros, en el campo. Nunca fuimos y nunca seremos un puñado de infatuados que trate de dictar la línea a los demás, o defensores de la absurda tesis de que “la guerrilla crea el partido “. Nos venimos guiando par las orientaciones del único partido que ha estado con nosotros siempre: el Partido Comunista, y lo seguiremos haciendo invariablemente.
Hemos desechado aspectos envejecidos de nuestro trabajo y nuestra táctica y nos servimos de enseñanzas adquiridas en la misma lucha. Sabemos por la misma vida que:
Hemos desechado aspectos envejecidos de nuestro trabajo y nuestra táctica y nos servimos de enseñanzas adquiridas en la misma lucha. Sabemos por la misma vida que:
• El grupo armado, por pequeño que sea, puede enfrentarse exitosamente al enemigo si cuenta con el apoyo de las masas y una dirección político – militar que desarrolle planes perspectivos y acciones políticas que motiven la solidaridad.
• Puede enfrentarse exitosamente, aun en condiciones políticas nacionales adversas, si cuenta con el apoyo decidido del Partido, como en nuestro caso que, mostrándose la fuerza política más consecuente y solidaria, conquistó la dirección.
• Para que la guerrilla estabilice su acción y se desarrolle dentro de una perspectiva de lucha prolongada debe saberse combinar con todas las demás formas de expresión de la lucha de masa. El planteamiento 'purista' de declarar obsoletas las demás formas de lucha para absolutizar la armada aísla a la guerrilla de las masas, la sectariza y la liquida.
• La guerrilla debe manifestar su acción permanente. Ello la hace crecer, la fortalece orgánicamente, le proyecta su presencia ante las masas manteniendo su simpatía y estabilizando su solidaridad. La guerrilla que vegeta simplemente se desintegra y sus miembros caen en posiciones bandoleriles.
• Los cuadros dirigentes de la guerrilla surgen del mismo medio social que le da su origen. Pero sobre estos así como sobre los miembros de ella es necesario desarrollar un trabajo educativo para forjarlos elevando su capacidad político - militar. Las necesidades de la lucha guerrillera se hacen cada día mayores, son superiores las exigencias de una acertada acción y dirección y por ello se hace indispensable que el crecimiento de la guerrilla se acompañe del mayor desarrollo político - militar de sus Integrantes.
• La guerrilla que quiera estabilizarse y proyectarse como procesadora de las condiciones revolucionarias que le permitan participar, junto con otras fuerzas, en las movilizaciones decisivas por el poder político, necesita plantearse sus metas estratégicas mediante un programa claro que fortalezca el tipo de revolución por la cual el pueblo colombiano está luchando en la presente etapa. Este programa no debe contraponerse a tareas fundamentales como la independencia respecto del imperialismo norteamericano y la liquidación del latifundio.
• La unidad de los combatientes armados por la libertad y la independencia de la patria es un elemento primordial. Dentro de la diversidad de tácticas, formas organizativas y de comando; métodos de acción y actitudes hacia las masas propias de cada movimiento, debe existir la unidad de acción y la solidaridad. El movimiento guerrillero que emprenda el camino de absorber o eliminar sectariamente a los demás, esta cavando su propia fosa.
Transcurrido algún tiempo, fueron creadas las condiciones para la realización de la conferencia constitutiva de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC”. (...)
"Entregamos así al juicio de nuestros lectores este primer esfuerzo narrativo de los momentos que consideramos de mayor importancia para la apreciación y ubicación de una etapa de la lucha guerrillera librada por los campesinos. Al hacerlo nos anima la esperanza de estar haciendo alguna, aunque sea modesta, aportación a los estudiosos del fenómeno de la violencia para que con sus luces intelectuales hagan la valoración del profundo daño inflingido a nuestra Patria por quienes vienen, desde hace tres décadas, lucrándose con este holocausto que aún no termina".