(13
de agosto de 2009) - El Frente de Acción Revolucionaria celebra la
victoria de los trabajadores de la Cooperativa "Fábrica Sin Patrones"
al reafirmar por ley provincial la expropiación de la fábrica de pisos
y cerámicos Zanón, expropiación que ya habían consumado de hecho con su
lucha y que hoy se hace irreversible. Es este un hito de una larga y
tenaz resistencia de los obreros de Zanón y de todos los trabajadores y
pueblo de Neuquén.
El miércoles 12 por la noche la Legislatura
provincial sancionó, por 26 votos a favor contra 9 en contra, la
expropiación de la fábrica en beneficio de FaSinPat. Afuera del
recinto, miles de personas se habían congregado en manifestación para
festejar este triunfo. El objetivo final de los trabajadores de
FaSinPat (ex-Zanón) es la estatización con control obrero y esto es,
sin dudas, un paso trascendental en ese sentido ya que la fábrica,
desde ahora, pertenece a la Cooperativa, y libre de las deudas que en
un principio pretendían transferirle, deudas que habían sido contraídas
por los capitalistas que vaciaron la empresa. Para más adelante está el
desafío de conquistar la estatización con control obrero, pero no sólo
de FaSinPat, que es lo más avanzado de la misma, sino de todos los
grandes medios de producción y de los recursos naturales hoy en manos
de los monopolios imperialistas, conquistas que sólo podremos obtener
mediante la Revolución.
Así
se expresaba Raúl Godoy, histórico dirigente de los trabajadores
ceramistas de Zanón: "Este es un capítulo muy importante en la lucha de
los obreros de Zanon, que lleva nueve años en la calle. Primero
intentaron desalojarnos y luego rematar la fábrica, pero la lucha de
los trabajadores y de toda la comunidad hizo que se llegara a tratar
esta expropiación en la Legislatura". "La expropiación es una solución parcial -puntualizó Godoy- aunque rescatamos que es muy importante, porque es un paso que nos permitiría seguir por nuestra lucha de fondo, que es la estatización definitiva de la fábrica. Nosotros queremos a Zanon definitivamente al servicio del pueblo y no vamos a parar hasta que esto se logre,
aunque reconocemos que sacarle la propiedad a un capitalista como Luigi
Zanon y que la fábrica quede en manos de los trabajadores es un paso
gigante”.
La gran crisis del año 2001 y la
consecuente rebelión popular que terminó con el criminal gobierno de
Fernando De la Rúa evidenciaron el contraste entre el proceder de los
capitalistas y el proceder de los trabajadores. Los capitalistas como
Zanón vaciaron la empresa, fraguaron su quiebra y despidieron a los 320
trabajadores que la fábrica tenía en ese momento. Los obreros lucharon
tomando la fábrica, encendieron nuevamente sus hornos y la pusieron a
producir.
En el transcurso de estos casi 9 años los obreros
resistieron exitosamente 5 intentos de desalojo, constituyeron la
cooperativa "FaSinPat" y desarrollaron la producción de una fábrica que
tiene la sección de porcellanato más moderna y grande de Latinoamérica,
incrementando constantemente los puestos de trabajo, que hoy llegan a
470.
Este ejemplo alienta y fortalece la resistencia de los
trabajadores, y no sólo de los que en todo el país toman y tomaron
fábricas. Las fábricas recuperadas por los obreros demuestran que el
verdadero sujeto de la producción es el proletariado y que hoy el
verdadero enemigo del progreso es el capitalismo.
La
victoria de
FasinPat está fundamentada en el ejercicio de la democracia obrera,
garantía de unidad, en la solidaridad con los demás sectores del
pueblo, en la tenacidad de la resistencia y en la solidez de los
principios que guiaron la lucha.
FaSinPat venció, y esta
victoria servirá no para darse por satisfechos sino para profundizar la
lucha por las grandes reivindicaciones revolucionarias; porque es
posible; porque está en nuestra manos.
A continuación reproducimos Preámbulo del Estatuto Social del Sindicato de Obreros y Empleados Ceramistas de Neuquén:
“Sobre
la base lógica de que el trabajador por sí y aisladamente no puede
convertirse en un ente eficaz en la integral defensa de sus derechos e
intereses, ni para la obtención de las mejoras a que es acreedor por su
condición de propulsor del progreso humano, debe buscar entre sus
compañeros de clase la fuerza que le permita contrarrestar con toda
capacidad e inteligencia las intenciones dirigidas a cercenar sus
legítimos derechos.
Por
esa razón el SOECN es un sindicato que tiene como principio y forma de
trabajo la asamblea de trabajadores. Las asambleas de fábrica y del
sindicato son la autoridad máxima que permiten el debate, la
confrontación de ideas y opiniones y la resolución democrática de todas
y cada una de las decisiones a tomar por los trabajadores.
El
SOECN es una organización sindical de lucha y defensa de los intereses
económicos y sociales de los trabajadores/as ceramistas en la actual
sociedad capitalista. En la sociedad hay cada vez más una reducida
minoría que disfruta de todas las ventajas del desarrollo económico,
social y tecnológico; mientras el resto está condenada a la
sobreexplotación, la desocupación y los bajos ingresos. La sociedad se
desarrolla en el contexto de la lucha de las clases sociales.
Por
eso el SOECN reconoce, se orienta y basa su práctica en la lucha de
clases y bajo los principios del sindicalismo clasista, conservando su
plena independencia del Estado y sus instituciones, del gobierno y
todas las organizaciones patronales.
El
SOECN reconoce que la clase obrera no tiene fronteras. Somos hermanos
de los trabajadores y los pueblos pobres y oprimidos de América Latina
y el mundo.
Luchamos
contra la dominación de las potencias imperialistas que saquean al
mundo con su secuela de hambres y guerras. La fraudulenta deuda externa
o la intromisión del imperialismo en las principales fuentes de riqueza
nacional, como es el caso del petróleo y el gas en nuestra región,
consolida su dominio sobre los instrumentos y medios de producción,
impidiendo el desarrollo nacional independiente y soberano.
El
SOECN libra una lucha consecuente por los legítimos intereses de la
clase trabajadora y en alianza con los sectores populares buscando
elevar la conciencia de clase de los trabajadores y lograr una sociedad
sin explotadores ni explotados”.